La Cruz Roja Peruana desarrolla su mandato sirviendo a la comunidad, de acuerdo a los Principios fundamentales del Movimiento de la Cruz Roja y Media Luna Roja, que son:

  • Humanidad

    El Movimiento Internacional de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja, al que ha dado nacimiento la preocupación de prestar auxilio, sin discriminación, a todos los heridos en el campo de batalla, se esfuerza, bajo su aspecto internacional y nacional, en prevenir y aliviar el sufrimiento de los seres humanos en todas las circunstancias.
    Tiende a proteger la vida y la salud, así como a hacer respetar a la persona humana. Favorece la comprensión mutua, la amistad, la cooperación y una paz duradera entre todos los pueblos.

  • Imparcialidad

    No hace ninguna distinción de nacionalidad, raza, religión, condición social, ni credo político. Se dedica únicamente a socorrer a los individuos en proporción con sus sufrimientos, remediando sus necesidades y dando prioridad a las más urgentes.

  • Neutralidad

    Con el fin de conservar la confianza de todos, el Movimiento se abstiene de tomar parte en las hostilidades y, en todo tiempo, en las controversias de orden político, racial, religioso o ideológico.

  • Independencia

    El Movimiento es independiente. Auxiliares de los poderes públicos en sus actividades humanitarias y sometidas a las leyes que rigen los países respectivos, las sociedades nacionales deben, sin embargo, conservar una autonomía que les permita actuar siempre de acuerdo con los principios del Movimiento.

  • Carácter Voluntario

    El Movimiento es una institución de socorro voluntario y de carácter desinteresado.

  • Unidad

    En cada país sólo puede existir una sociedad de la Cruz Roja, o de la Media Luna Roja, que debe ser accesible a todos y extender su acción humanitaria a la totalidad del territorio.

  • Universalidad

    El Movimiento, en cuyo seno todas las naciones tienen los mismos derechos y el deber de ayudarse mutuamente, es universal.